Lo primero que hemos hecho nada más llegar a España es comer jamón. En Miami comemos de todo y muy bien, pero el jamón se echa de menos, así que hemos ido a un
restaurante de Alcobendas que nos gusta, el
Restaurante La Cucharita y lo primero que hemos pedido ha sido un buen plato de jamón ibérico. Y en pleno ataque de maldad nos hemos hecho fotos con él y las hemos enviado a la Chupipandi, con el consiguiente ataque de celos. Hemos creado la etiqueta de Internet (hashtag) #notenemosplayaperotenemosjamon para chincharles. Es duro separarse de la playa, pero por lo menos tenemos este premio tan español.
La verdad es que se echa de menos, aunque aquí no lo comas a menudo, cuando estás en un sitio donde no lo puedes comer, como que te apetece mucho más. En Estados Unidos se puede encontrar, pero es caríiiiiisimo y escaso. Se encuentra mucho el italiano, el jamón de Parma ese que es una guarrería, ni es jamón ni es ná.
La Chupapindi ya tiene dos delegaciones, España y Miami, pero gracias a las nuevas tecnologías, podemos estar intercambiando fotos haciendo el loco, como esta.
Y puestos a chinchar, no sólo tenemos jamón, sino buenas croquetas.
En el Restaurante La Cucharita hacen unas croquetas deliciosas, enormes y muy jugosas.
Natalia se ha pedido una ensalada de salmón.
Esteban el secreto ibérico.
Otra foto-jamón para chinchar a los miamenses.
Y yo me he pedido un entrecot, pero tengo que decir que los americanos tienen una carne mucho mejor que la nuestra. Estaba bueno, pero recordaba las carnes de la
barbacoa que hicimos y se me hacía la boca agua.
Y Javi un plato super español, unos huevos estrellados con patatas y jamón.
¿Se nota que hemos echado cosas de menos en la mesa, verdad?
Y de postre un helado y un paseo para que todo esto baje… hemos parado en una heladería con este divertido cartel: «Si te gusta la tarrina, pone la propina. Si te gusta el cucurucho te lo agradecemos mucho«