Sobre mí

He recuperado este blog porque no quería que se perdiera todo lo que había en él. Fueron muchos años compartiendo viajes, comidas, descubrimientos y momentos cotidianos que, sin darme cuenta, acabaron formando un álbum de una parte importante de mi vida.

Al volver a leerlo, me encuentro con un pasado que a veces parece muy lejano. Con personas maravillosas con las que compartí mucho y a las que el tiempo ha llevado por caminos distintos al mío. Aunque ya no estemos cerca, lo que vivimos juntos sigue teniendo su sitio aquí. Es parte de nuestra historia común y me alegra conservarla.

También hay etapas que he dejado atrás y lastres que, al soltarlos, me han permitido vivir con más libertad y sentirme mejor. No todo lo que aparece en estas páginas lo miro hoy de la misma manera. Yo también he cambiado, y parte de quien soy viene de haber aprendido qué quería conservar en mi vida y qué necesitaba dejar ir.

Pero hay ausencias que hacen que este blog tenga un valor que no puedo medir. Perdí a mi padre, y aquí quedan cientos de fotografías que me recuerdan la gran persona que tuve la suerte de tener a mi lado. Encontrármelo en una comida, en un viaje o en cualquier día sin nada especial sigue emocionándome. Mi tío, mi abuela y otros seres queridos que ya no están también viven entre estas entradas. A veces basta una foto para recordar una conversación, una risa o un detalle que creía olvidado.

Por eso he querido recuperar este espacio. Para poder volver a esos recuerdos y para que también puedan hacerlo quienes los compartieron conmigo. Aquí hay mucho de ellos, mucho de mí y una parte de nuestras vidas que no quería dejar perder.