Acción de gracias es la principal celebración en los Estados Unidos. Es la gran noche en la que las familias y amigos se reúnen, nuestra Navidad pero a lo bestia, como hacen todo los americanos. Es cuando más se viaja y el periodo festivo más largo del año. Los que estamos aquí también nos unimos a la celebración, ya sabes que nosotros no nos perdemos ninguna, así que este año también hemos hecho nuestra reunión en casa con los amigos. Una cena completa con toda la Chupipandi.
Como cada año tenemos movimiento, por que unos nuevos se unen como son Mario y Álvaro y otros que estaban el año pasado ahora no están como Mikel y Eva. Los demás nos mantenemos y que sea por muchos años.
Este año como el pasado, cada uno de nosotros ha hecho un plato. En mi caso una ensalada de base de espinaca que me ha quedado genial.
David ha hecho una tortilla gigaaaaaaaante que estaba riquísima.
Y el pavo ha sido obra de Daniela y Janine.
Javi ha hecho un par de tipos de croquetas, que se ha convertido ya en un experto croquetero.
Un pavo gigante de más de 8 kilos. Casi a kilo por persona.
Aunque la vida cambia y da muchas vueltas, aquí seguimos de nuevo. Este año que hemos pasado aquí más tiempo que nunca nos estamos ya haciendo yankis.
Y me ha tocado a mi hacer de maestro de ceremonias trinchando el pavo, que no lo había hecho en mi vida, pero no lo he hecho mal. Hemos podido comer todos que ya es un avance.
Una cena de muuuuchas horas, como tiene que ser. Dividida en fases, por que aquí se come una vez, se sigue de charla y al rato se vuelve a comer.
Y el pavo ha sido una obra maestra. Se lo han trabajado mucho y el resultado ha sido muy bueno, muy jugoso y ha sobrado una gran cantidad que vamos a convertir en croquetas y quien sabe cuantas cosas más. Pero hemos cumplido con la tradición.
La tortilla parecía que no iba a terminarse por que era enorme, pero ha caído entera. Al final esta mezcla de productos patrios como la tortilla con lo americano del pavo ha quedado genial.
Mira que feliz con «el bicho»
Y a comer como si fuesemos los Picapiedra.
Paula y Camilo se han encargado de los postres con cupcakes y un Panetone, que pese a la dieta, hoy me la he saltado olímpicamente y he disfrutado de toda la comida sin pensar en nada más que en pasarlo bien. Ha sido una comida deliciosa, una gran celebración el muy buena compañía. Unos debates geniales, que tengo que decirlo. Y al final dar las gracias por que de verdad somos todos muy afortunados, que es algo que no debemos olvidar.