Los primeros días de este viaje hemos tenido mal tiempo, la tormenta tropical Andrea nos ha dejado días muy cubiertos y cantidad de lluvia, estos días empezó a salir el sol y finalmente, por fin tenemos los días típicos de Miami Beach, con esta luz y este sol que nos gusta. Tenemos una playa preciosa, con una arena blanca y sobre todo, muy tranquila. Así que me quedo más tranquilo que se van a llevar una imagen de lo que de verdad es un día de playa aquí. Cuando llueve lo hace con muchas ganas, pero cuando no tenemos un cielo muy claro y una luz y color que enamoran.
Quien me iba a decir a mi que me iba a terminar enamorando de un sitio de playa, yo que parezco más finlandés que andaluz. Pero este sitio tiene esta luz y esta paz que me encanta. Y estamos teniendo estos días para disfrutar de la playa y tener relax que era la idea de estas deseadas vacaciones.
Natalia, Esteban, Javi y Begoña quieren volver a casa morenos. Thor y yo nos conformamos con seguir siendo blancos y disfrutar de la playa.
Mi niño guapo que ya se me ha puesto negrito.
Y las dos locas más divertidas de la playa, que se van a llevar la mitad de las conchas de la isla a casa.
Y el que mejor se lo pasa de todos nosotros es Thor. Ahora que ha aprendido a nadar, se va detrás de todo el que vaya al agua a bañarse.
Como ves tenemos otro día son olas, así que puede ver lo que hay en el fondo del agua también.
Pero no le dejamos estar al sol, está conmigo debajo de la sombrilla para no quemarse.
Como una personita más tumbado tomando el sol.
Y tan relajado y feliz como los demás.
Y pasando de uno a otro a por su ración de mimos.
Te puedes volver loco haciendo fotos..
Y yo de caza, aunque como no hay algas ni nada de nada cuesta encontrar bicho-fauna de la que me gusta. Pero mira que estrella de mar tan curiosa he encontrado.
Y estas son mis dos fotos favoritas del día. Espero que te gusten.
Ojo que tienen retoque, que estoy experimentando con el Instagram y me lo paso pipa.