Empieza el día, como tiene que empezar el día en Miami Beach, con un batido de frutos rojos, yogur y zumo. Ese chute de vitaminas y energía que nos pone las pilas cada mañana. Hoy debíamos haber empezado a ir al gimnasio, pero Esteban nos ha fallado y nosotros tampoco le hemos puesto mucho empeño al tema, que acabamos de llegar y necesitamos aclimatarnos. Estos desayunos son lo que echamos mucho de menos todos al volver a España, ojalá allí pudiéramos encontrar con tanta facilidad los frutos rojos y a estos precios. Pero ya que estamos aquí lo aprovechamos.
Y tras la parte sana del batido, la parte menos sana del sándwich con mantequilla de cacahuete, queso, pavo y tortilla que nos hacemos para desayunar. El jetlag hace que nos levantemos con mucha hambre, así que esto entra de maravilla.
De todos modos siempre hay locos por las chucherías….
Empezamos el día con compras para la casa, que se nos han fundido las lámparas nuevas del baño y a comprar algunas cosas en Walmart… Una compra muy divertida.
Natalia y Esteban le han hecho una chapa a su perra, Turka, por que hay máquinas en el supermercado para hacer las chapas y te las graba ahí mismo.
Y este es el resultado, que ha quedado genial.
Y hemos subido al «cielo» de las compras, al Marshalls.
Levi’s a 13 dólares (9.95€)… Natalia como loca. La hemos tenido que sacar a rastras de la tienda.
Y luego comida en casa con las vecinas miameñas. Alicia y Paula están trabajando, pero les hemos dicho que se escapen a la hora de la comida y así descansaban y hemos hecho un menú rápido. Pasta con pesto y ensalada de tomate. Algo rápido, pero para estar juntos, que nos hemos echado mucho de menos.
La comida por supuesto muy divertida, con nuestros debates sobre todo y Natalia y Esteban pensando ya en como venirse a vivir aquí.
Y momento sorpresa para Paula, cuando le hemos dado los botes de tomate Solis que le hemos traído.
Aunque se pueden encontrar muchas cosas de España, hay ciertas marcas concretas que no. Así que le hemos hecho el regalito de unos botes y le traeremos más cuando vengamos la próxima vez.
¡Tienes que dosificártelos!
Y Thor está encantadísimo de tener a tanta gente en casa, Natalia y sobre todo Esteban están todo el día jugando con él, así que no se separa de ellos.
Aunque hace mal tiempo, por que está el cielo muy tapado y llueve a ratos, nos hemos ido a la playa, me daba mucha pena que Thor no la hubiese pisado. Las tortugas han puesto ya los huevos en la playa de casa. Y se marcan los nidos para que nadie les vaya a hacer daño.
Thor se ha vuelto loco, pero loco loco. Corriendo por la playa, jugando con la pelota y al llegar al mal, a buscar tesoros, sobre todo las algas que las destroza.
Se ha puesto chorreando. Nosotros nos hemos bañado, por que hace calor y el agua esta caliente, está estupenda, de hecho.
El pobre Thor se queda en nada cuando se moja. Ha sido muy feliz jugando en la arena y el agua.
Se ha rebozado por completo en la arena, hasta desaparecer.
No para de correr, de jugar, de saltar, de buscar cosas.. es tan feliz en la playa.
Y lo mejor su búsqueda de tesoros.
Todo lo que puede sacar del agua le encanta destrozarlo, como esta anémona.
Este coral es una preciosidad, lo ha encotnrado Esteban en la arena.
Y al salir de la playa toca baño para quitarnos la arena.
Aunque a Thor no le hace ninguna gracia eso de ducharse.
Una agradable sorpresa ha sido ver este precioso pez globo que hemos visto en el canal cerca de casa.
Y Natalia ha cumplido el sueño de toda mujer de tener un negro que le abanique.
Una cosa impresionante ha sido un barquito hundido en el canal, seguramente por obra de algún huracán.
Que pena, un barquito tan chulo y perdido.
Y hemos estado de paseo, que vayan conociendo el vecindario. A ver si el clima nos da un regalito en forma de sol y podemos disfrutar más y que vean mejor lo chulo que es todo esto.
Y Thor recuerda que después de la playa toca sesión de baño….