Ayer te enseñé ya cosas de las que vimos en el
paseo por Valdepeñas, que fue por la mañana y muy completo, creo que todos nos hemos sorprendido muy gratamente con lo que esta ciudad tiene, como el
Museo del Vino, el
Museo de Gregorio Prieto o el romántico
Paseo de la Estación. El paseo empezó en la plaza principal de Valdepeñas, una plaza irregular, pintada de color azul, este color se eligió como apoyo a los Borbones, por ser su color. Aquí es donde están los principales bares y
restaurantes tradicionales de la ciudad y se está de maravilla para tomar unos vinos o unas tapas. Aquí es donde nos hemos reunido con Francisco José y Gloria nuestros guías-cuidadores de esta visita.
Somos un grupo muy serio por que todos hemos llegado muy puntuales, que mira que es difícil mover un grupo, aunque sean pocos, pero aquí que éramos muchos, nos hemos apañado de maravilla. ¿Os he dicho ya que sois los mejores compañeros de viaje que se pueden desear?
Un poco de historia sobre Valdepeñas, ciudad que tiene los títulos de «Muy Heroica» y «Muy Leal» e «Invicta», su nombre significa valle de peñas por que está a la orilla del río Jabalón. Tiene poco más de 30.000 habitantes. La ciudad pertenecía a la Orden de Calatrava y se pobló con colonizadores venidos de Galicia, Aragon y León tras la reconquista con la obligación de dedicarse al cuidado de la vid. El rey Felipe II vendió la villa de Valdepeñas en 1575 a Álvaro de Bazán, primer Marqués de Santa Cruz, del que ya te enseñaré otra sorpresa que nos llevamos en el viaje. Es un feudo del PSOE, aunque el Alcalde tiene muy mala pinta, la verdad.
Esta es la Iglesia de la Asunción, declarada Monumento Nacional, marca el lugar en torno al que se empezó a construir la ciudad, en su origen esta iglesia estaba amurallada.
Esta es una iglesia gótica, muy grande, muy bien restaurada y mantenida.
Y por supuesto la estrella de la visita era la «sobrina comunitaria» de Maria, que nos tenía a todos encantados.
Francisco José nos lo ha explicado todo con detalle, estudió Historia del Arte, como yo, pero él le ha sacado más partido que yo a la carrera.
Felix y Maria José son los alumnos listos de la clase, que no se despegan del profe.
La ciudad tiene otros monumentos muy llamativos, un paseo por sus calles no defrauda.
Admito que me perdí parte de las explicaciones de la Iglesia de la Asunción por que estábamos haciendo una gracia de las nuestras, trajimos unas pegatinas de Miami (aportación de Rafel y Lola) de las clásicas que se pone uno cuando va a un congreso con su nombre («Hola me llamo….») y las rellenamos poniendo los nombres de todos, por si los consortes, como diría Fausto. Aunque la verdad es que no hicieron mucha falta, por que todos nos conocíamos ya. Pero quedaba gracioso y sabes como nos va la marcha.
Y Manuela saluda a un amigo…
Y lo de Nacho no tiene nombre, realmente nos ha cuidado como no te puedes imaginar, no le ha faltado un detalle, como aquí cuando estábamos paseando y de repente sale de una tienda de delicatessen con una fuente de dulces.
Mira que buena pinta.
Y acompañado de un vino dulce delicioso, que me quedé con ganas de traerme un par de botellitas, porque era un vino muy suave, luego nos explicaron, que es bajo en alcohol, por que es una mezcla de mosto con vino blanco dulce, dando un resultado riquísimo.
Valdepeñas, Nacho y todos los valdepeñeros nos han cuidado muy bien.
Y esta es la
Puerta del Vino, el monumento que más veces hemos visto, por que estaba al lado del
Hostal Entreviñas.