Lola no sólo nos ha hecho
salmorejo cordobés con Javi y
tortilla de patatas, sino que ha sido una excelente cocinera y nos ha hecho una de las cosas que más loco me vuelven:
Croquetas de Jamón. Lola hace unas croquetas deliciosas y Javi, aunque lo intenta, no terminan de salirle bien, así que Lola ha sido su
profesora de croquetas hoy y yo encantado, por que Javi aprende y yo me como el resultado del aprendizaje. Desde luego Lola se ha ganado el poder venir mil veces, le doy las llaves de la casa, el felpudo y hasta los cojines si hace falta, por que nos ha hecho unos platos deliciosos.
Mi madre hace unas croquetas muy buenas, así que toda la vida es un plato que me ha vuelto loco, las de Lola son más jugosas y me encantan, así que le he dicho Javi que tome notas, que o grabe en vídeo y que si hace falta que se tatúe la receta.
Yo nunca las he hecho, la verdad es que no tenía ni idea de como se hacen, siempre he visto a mi madre hacerlas y es un plato muy laborioso, pero realmente no sabía cual era la receta y no me ha parecido tan complicado, si que es muy laborioso por enrollarlas y empanarlas y tal, pero en si es una receta sencilla.
Yo no perdía detalle, aunque no sirvo para seguir recetas, así que no me esfuerzo nunca, yo soy de los que cada vez tengo que hacer las cosas según me apetezca, nunca hago dos veces igual un plato, así que vi para ver como se hacen, pero no sería capaz, terminaría echándole salsa teriyaky, queso o cualquier cosa que viese en el frigorífico y las estropearía.
Pero Lola nos ha tenido hipnotizados en la cocina viéndola hacer la masa.
Lola muy diligente, debería tener un programa de cocina, por que lo explica todo muy bien y hace las cosas con mucho cariño.
Y yo ejerciendo mi derecho a chupetear la cuchara de remover cuando ha terminado.
Una vez hecha la masa la han dejado enfriar y luego al frigorífico un par de días hasta que la masa ha estado en su punto para hacer la forma y rebozarlas en huevo y empanarlas.
Lola les da la forma con dos cucharas, que es algo que nunca había visto.
Y luego a empanar… y yo intentando robar la masa a cucharada… ¡Me encanta!
Y aquí nos deja 50 croquetas que yo me encargo de vigilar y degustar con sumo placer. Que nos deja para los días que vamos a estar solos que nos acordemos mucho de ellos.