Si la cocina catalana me gusta, las Calçotadas son mi perdición. Y este fin de semana de elecciones en Cataluña hemos querido tener nuestro propio homenaje con una calçotada en Madrid, en el
Restaurante Casa Jorge. Un restaurante catalán en el que ya hemos estado hace tiempo (
ver entrada) y nos gustó mucho y teníamos ganas de volver, ahora se ha cambiado de sitio y ha cambiado mucho en general (y me temo que a peror), pero por lo menos hemos podido darle a Sonia, Eva, Pibona y Sole la oportunidad de conocer los famosos calçots y tener una cena muy divertida gracias a ellos.
Por desgracia puedo contar con los dedos de una mano las veces que hemos estado en una calçotada, es una pena que no sean más conocidas y se hagan en más sitios. Ahora nos falta la versión con caracoles, que también nos gustan mucho.
Javi tenía ganas de ponerse elegante para la cena, aunque protesté, un sitio donde vas a comer con las manos, algo que tienes que pasar por encima de tu cabeza lleno de salsa es una mala combinación con camisa y corbata ¿El resultado? No te adelantes….
El antiguo Restaurante Casa Jorge era un sitio moderno, ahora lo han convertido en una especie de mesón tradicional. Paredes de ladrillo, muebles de madera, decoración de fotos y cosas así. Ha pasado de ser un sitio sofisticado a ser un sitio tradicional. No lo digo a mal, sólo es un cambio.
Eso si, el logotipo del restaurante sigue siendo el mismo.
Y aquí mis chicos con los baberos, que a Eva nos costó ponérselo por que sabía que estaba deseando hacerle la foto para hacerle de rabiar. Pero es divertido, me encanta comer con las manos y esta es una experiencia muy divertida para compartir con los amigos.
Y por supuesto mi niña, que ella se atreve con todo.
Y el más guapo, que por supuesto terminó con la camisa y la corbata manchadas… hay tragedias que se ven venir, pero con lo guapo que iba, mereció la pena que se manchara.
Y la sorpresa de las sorpresas.. algo que no me había pasado nunca… había una pantalla donde ponían fotos sobre las tradiciones catalanas, los calçots, los caracoles, etc… ¡Y de repente salimos nosotros! Una foto mía con el babero y otra foto (abajo de Cesar, Javi y Mari) nos quedamos alucinando. Habían usado las fotos del Blog para ilustrar el video, también alguna foto de la comida, jejejejeje
Siempre nos pasan cosas nuevas y esto desde luego es totalmente nuevo. Nos empezamos a reir todos, creo que a este paso tendremos que cobrar derechos de imagen. Pero en realidad es un honor que el Blog tenga este tipo de difusión. Me da corte, pero me gusta. Todos los días, quien come en el Restaurante Casa Jorge puede ver nuestras fotos.
Y empezamos por el pantumaca, que por cierto es el desayuno oficial en la oficina ya de todos. Llevamos un par de meses que es lo que desayunamos, rico y sano.
Y una degustación de embutidos catalanes, aunque los hemos probado mejores. Lo que hemos notado en general es una bajada de calidad y no es un sitio que sea tampoco tan barato. El vino fue otro ejemplo, con los buenos vinos que hay en Cataluña, no te imaginas que cosa más mala de vino, de los peores que he probado (y eso que he bebido vinagre).
Y la Esqueixada, otro plato tradicional catalán que me encanta. La ensalada de tomate y bacalao que está muy rica.
Y unos vegetales al horno de guarnición. Los platos eran los mismos de la otra vez que lo hicimos, pero la calidad había bajado, no sé, no estaban tan buenos.
Y llegamos a lo importante, que es para lo que hemos venido y esto si que tengo que decir que estaban muy buenos, deliciosos, como tienen que ser, los calçots. Hemos al fuego y en una teja.
Hay que quitar las pieles de fuera con las manos (pringue asegurada)
Y luego la parte más tierna de dentro se moja en salsa romesco, que es una delicia, la salsa más rica del mundo y aquí estaba muy bien hecha.
Y empieza el show de comer los calçots… como los espárragos carretilla, desde arriba…
Con escenas muy divertidas, cuando intentas comerte el calçot, sin quemarte y sin que la salsa que cae te bañe la cara…
Una cena muy divertida con las personas que queremos.. ¿Qué más se puede pedir?
Si bueno, podía pedir que Javi no se manchase la ropa… pero es demasiado pedir…
Y es que los calçots son una delicia, créeme que es una comida rara, pero el ritual y lo bueno que están hace que sea algo que tiene que hacerse, merece la pena probarlo, es tan divertido y son realmente deliciosos.
Sole fue quien no se atrevió, llegó más tarde, por que su tren llegaba más tarde y cuando nos vió con los baberos dijo que ella tenía más dignidad que nosotros y se contentó con reírse viéndonos comer.
Este es un caso donde lo divertido es el ritual, la comida muy buena, pero lo genial es comerlos, pelarlos, pringarte, la postura tan poco favorecedora de comerlos, el cachondeo, las manchas…
La próxima vez que vayamos nos hacemos camisetas que digan «Yo sobreviví limpio a una calçotada»
Ver como la salsa nos llega hasta la nariz…
Y este es el momento, perfectamente captado en que la salsa romerco llega hasta la corbata y la camisa…
Todos sabíamos que este momento llegaría.. ¡¡Lo genial es tenerlo en foto!! Para como buen marido echárselo en cara siempre que quiera.
Y cuando ya estábamos hartos de comer aparecen con una fuente de conejo, cordero y butifarras… la muerte…
Pero con un dulce final…
Un muy dulce final…