
He sido fiel a mi palabra en una cosa, pero me he terminado arrepintiendo. Como ya sabes yo no soy católico, soy ateo, en mi familia no hay nadie creyente, ni en la paterna ni en la materna, así que tengo poca experiencia con misas. Desde que conocí a Javi si que he empezado a ir a las misas de las celebraciones de su familia que si son católicos. Pero la verdad es que no me siento cómodo dentro de una iglesia, me es un rito ajeno y la mayoría extraño, me merece todo el respeto del mundo, como cualquier otra creencia, pero no es lo mio y me he sentido siempre fuera de lugar. Imagina para una persona que no tiene ni idea de religión, que no cree y de repente, le metes en una misa, todo me suena raro. Y la verdad es que me cansé, en la última boda decidí que era punto final, se habían acabado las misas para mi, con la salvedad de que la persona que lo celebre me lo pida por que le haga ilusión, entonces si que entraré. Aunque imagino que, en realidad, no quieres tampoco tener a nadie incómodo en tu celebración, si no es necesario. Por ejemplo Miguel y Rosa si que me han pedido que esté con ellos en el bautizo de su hijo y si que voy a entrar, claro que tambien, Javi y yo somos los fotógrafos del bautizo y desde la puerta las fotos se van a ver raras :-)))
Como te decía, ya no entro a más misas, luego participaré con la familia la familia en la celebración, pero esa parte me la salto. Así que no entré a la misa de la boda de Ada y Jose… ¡Y me he arrepentido! Ellos pertenecen al «Camino Neocatecumenal», lo que se conoce como Kikos, que son un grupo (no sé muy bien como llamarlo) dentro de la iglesia católica y tienen sus propios ritos, que yo desconocía. Yo no soy creyente, pero soy curioso y no tendría nigún inconveniente que entrar en una celebración de cualquier religión, por que me gusta ver como las personas viven la religiosidad, desde el respeto, claro. Pues la cermonia de la boda, todo el mundo coincide, que fue «diferente«, no se parece a las misas católicas tradicionales, esta es más festiva, aunque duró más de una hora y media y no sé yo si mi curiosidad habría durado tanto. Pero me lo contaron todo luego con detalle y me habría gustado verlo.
La comida estuvo muy bien, los entremeses los vimos poco durante la recepción, pero fue más culpa nuestra, por que estábamos el grupo de primos en un lado y estuvimos aparte hasta que entramos a la cena, se pasaron algunos camareros pero imagino que entre tanto invitado es difícil fijarte en un grupo en concreto que está alejado.
Eso si, lo mejor, el sitio, espectacular, un cortijo muy grande llamado «Dos Fuentes» a las afueras de Córdoba. Tenía unos jardines preciosos, con fuentes y lo tenían muy bien preparado, había personal que te iba guiando cuando llegabas con el coche hasta el aparcamiento. Otra cosa que me gustó es que las mesas en lugar de números, tenían nombres de flores, nosotros estábamos en la mesa Jazmín, me pareció un detalle muy chulo.
Hubo un «postre bis» con unas brochetas de frutas para el centro de la mesa, para quien quisiera antes de ir a otra zona del cortijo donde hubo un disk jockey y barra libre. Nosotros estuvimos sólo un rato, por que se hizo bastante tarde y nos fuimos a descansar.
Felicidades a ambas parejas 🙂
Comentarios históricos (1)
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carlosFelicidades a Rocío y a Alfredo y que lo hayais pasado muy bien. Besitos, chao.