Anónimo
David: Soy Merce. Hace un montón de días que no miro el blog. Hoy me he metido para ver qué es de vosotros y me encanta leer donde váis, lo que comeis, lo que comprais... Pero esta mañana (entre otras muchas personas), he atendido a un chica marroquí cuya hipoteca tramité hace 3 años; y a un empresario, propietario de una pequeña empresa de excavaciones. La chica ha venido con las llaves de la casa. No puede pagarla porque no encuentra trabajo. Hemos iniciado un procedimiento judicial y me duele, porque yo misma, he estado merendando en esa casa que la va a llevar a la ruina. El empresario tenía una plantilla de 10 trabajadores. Ha tenido que despedirlos a todos y ponerse él (con 55 años, nietos y su empresa "ya consolidada") a coger de nuevo las máquinas y trabajar "para pagar deudas". Sin cobrar, David. Como no tiene liquidez ha ofrecido su trabajo, su mano de obra para atender las deudas. Se da la circunstancia que uno de los empleados que ha tenido que despedir tiene 60 años, es cliente mío y aun le quedan 15 años de hipoteca de una casa que compró con su esposa hace un tiempo... Es que con ese panorama, leer que estais en un hotel de lujo, ver el coche que habéis alquilado, vuestras fotos "tan felices"... Lo siento, pero hoy me ha deprimido un poco.