El día de
Halloween quisimos hacer algo especial y nos fuimos a pasar el día en la
Warner Bros, para celebrar el día y para renovarnos los pases de temporada, nosotros hace años que tenemos el pase para ir cuando queramos, aunque este año no lo hemos amortizado como otros, toca ya renovarlo. Aunque creo que será el último que lo hagamos, ha perdido ventajas con respecto a otros años y cada vez es más caro, así que lo renovamos, pero creo que el año siguiente nos lo pensaremos bien antes de volver a hacerlo.
El parque estaba genial, todo decorado de
calabazas,
brujas,
monstruos, bichos gigantes y animado con
personajes disfrazados que iban dando sustos a la gente. La promoción de
Halloween era que si los
niños iban disfrazados entraban gratis, así que te puedes hacer una idea de como estaba aquello. Nada más entrar dijimos que era día de tranquilidad y paseo, ni nos montamos en nada, nos lo pasamos muy bien de cháchara y comiendo, tanto Antoñin como Cristina tienen también los pases, así que no tienes ningún agobio de
he pagado para entrar y no me voy a montar en cada.
La verdad es que ha sido el Halloween más intenso que hemos celebrado nunca, el año pasado nos lo perdimos (estábamos de viaje de novios) y este año lo hemos cogido con más ganas.
Terminamos el día en casa de Fátima, que vive no muy lejos de la Warner, le han dado el piso hace poco y todavía no lo habíamos visto, el piso es una chulada, todo de diseño nórdico, con puertas gigantes, la cocina como centro de toda la casa y espacios muy amplios y sobre todo cantidad de luz natural por medio de cristaleras y ventanales por toda la casa, una forma muy natural de aprovechar los recursos naturales, me encantó ¡Enhorabuena primita!